La fragancia se abre con una nota hespéride de Mandarina de Sicilia, desvelando un corazón voluptuoso de absoluto de Jazmín, exaltado con toques de Ylang-ylang de las Comores y de Azahar de Túnez. Una armonía cautivadora que deja tras ella una estela vibrante de Pachulí de Indonesia, de Nota de Tonka y de Benjuí. Una sinfonía oriental y exuberante que revela progresivamente sus notas contrastadas.